¿Cuál es el escándalo, por las afirmaciones del presidente Petro, si Jesús vino a hablarnos de amor, no del miedo ni del infierno?
Y en ningún lado de la Biblia dice: “Distráiganse defendiendo mi virginidad teológica, o se nos exhorta a salir a defender su buen nombre”. ¡No! Jesús solo dice: ¡ámense!
Está en el evangelio de Juan 3:16–17.Miren:
Porque NO envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
(Y salvos siguiendo su ejemplo, porque recordemos que en esa época, como ahora , también mataban a la gente por cualquier cosa; porque a nosotros, como humanos, nos encanta, nos deleita sacrificar al prójimo. Cada vez que juzgamos, cada vez que le hacemos sentir culpa, cada vez que nos mostramos superiores: por plata, inteligencia o por lo que sea… sin mencionar que, en general nos encanta la sangre, la violencia, y la venganza nos agua la boca en diferentes proporciones.
Yo he entendido que Jesús nos habla del “reino de Dios” como un estado de conciencia presente y no como un castigo futuro; y cuando menciona el “infierno” (Gehenna), usa una metáfora conocida (un basurero en Jerusalén), y no una descripción literal de tortura eterna o un río de fuego en donde las almas lloran y se quejan incesantemente: Lucas 17:20–21 “El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: ‘Helo aquí’ o ‘helo allí’; porque el reino de Dios está entre vosotros.”
Mateo 22:37–40 dice Amarás al Señor… y a tu prójimo como a ti mismo. De estos DOS mandamientos DEPENDE toda la ley... pero hacemos de todo, menos amarnos.
Jesús también nos dijo que entre nosotros, aunque fuéramos justos, no había ni uno solo bueno, porque bueno solo Dios; y aquí yo solo veo que él rechaza cualquier resquicio de superioridad moral. Y esto lo encontramos en Marcos 10:18 y también en Lucas 18:19:
“¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino solo Dios.”
Pero, como humanos, adoramos el ego… El que más sabe de Jesús, el que mejor defiende su nombre, el que está listo con la daga para enterrársela hasta el fondo a ese ser inferior, pecador e ignorante que ofende su santo nombre. Aquí se los argumento con esta cita del evangelio de Mateo 23:27–28 “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.
Así también vosotros, por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.”
Por otro lado, Jesús, muy adelantado para su época, nos vino a decir también que podíamos hacer aún más cosas que él. Juan 14:12:
“El que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” Así que, si uno se pone a trabajar en el interior, claro que puede desarrollar todos esos dones; porque no, no son solamente para algún 'grupi' de élite iluminados o elegidos por Dios, que además luego comienzan a prostituir la fe y a cobrar por sanar o por dar profecía.
Seguimos armando peleas por defender la imagen de Jesús, que fue un hombre como nosotros; y a mí solo me surge esta pregunta: ¿Cuál sería la finalidad de Dios para hacer un hijo hombre que fuera perfecto y los demás, o sea nosotros, unos imbéciles?
Entonces me respondo a mi misma con esta cita bíblica que rompe TODA idea de que nosotros, el resto de humanos, somos unos insignificantes y putrefactos gusanos y SOLO Jesús era perfecto. Génesis 1:27:
“Creó Dios al ser humano a su imagen y semejanza”…
O sea, no dice: SOLO a Jesús. NO NOS EXCLUYE.
También en Romanos 8:29 podemos encontrar esto: “Para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.”... y luego en 1 Juan 4:17: también encontramos este llamado, “Como él es, así somos nosotros en este mundo”.
Jesús no vino a este mundo a demostrar que él era perfecto y nosotros solo basura maloliente… Jesús, de quien me enamoré profundamente, así como se enamoró María Magdalena, vino a mostrarnos lo que es posible en un ser humano cuando se alinea con Dios.
Si me lo preguntan, el escándalo no sería que Jesús haya sido plenamente humano:
“Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros”. Juan 1:14. Esto a mí me habla de SEMEJANZA, no de APARIENCIA. (En la que vivimos todos, me perdonan).
Jesús hecho carne sintió emociones, generó vínculos, sintió cansancio, experimentó el hambre, lloró, se dejó llevar por la ira, también conoció ternura. ¿Lo quieren también despojar del placer humano de un polvo? Ahora falta que digan que Jesús no cagó, que porque no aparece en los evangelios o porque era santo. ¡Las güevas!
El verdadero escándalo, almas mías, es haber convertido la humanidad de Jesús en un pedestal inalcanzable para no tener la responsabilidad de asumir nuestra propia humanidad.
¡Les bendigo!
Dios con ustedes.
Y conmigo también, ¡por supuesto!