El foro de soluciones energéticas organizado por Prisa Media, el jueves 27 de noviembre de 2025 en el Centro de Convenciones Las Américas, dejó en evidencia la urgencia de que Colombia consolide un horizonte energético coherente con la sostenibilidad. Los paneles resaltaron tanto los avances como las brechas pendientes en materia de transición, especialmente en regiones donde la infraestructura energética aún es frágil. En este contexto, agradezco de manera especial a Diana Santamaría, de Prisa Media, por su amable invitación para asistir y también por propiciar un espacio de conversación plural y necesario: su gestión permitió reunir miradas técnicas, empresariales y sociales en un mismo propósito, que es pensar el futuro energético del país.
Uno de los puntos más reiterados fue la necesidad de robustecer la producción nacional de energía solar como alternativa limpia y viable. Para ello, se requieren mecanismos sólidos, transparentes y seguros que generen confianza en inversionistas, operadores y comunidades. La apuesta solar puede convertirse en un pilar del desarrollo territorial, siempre que vaya acompañada de políticas públicas estables y de una institucionalidad capaz de impulsar proyectos de largo alcance. Frente a este panorama, ratifico mi posición contraria a una de las declaraciones de uno de los congresistas participantes: no estoy de acuerdo con el fracking, una práctica que profundiza la dependencia fósil y expone a los territorios a impactos ambientales difíciles de revertir.
El foro también puso sobre la mesa la responsabilidad del Estado y del sector privado en garantizar que las decisiones energéticas no comprometan la integridad de los ecosistemas estratégicos. En un país megadiverso como Colombia, la transición no puede desligarse del principio de precaución ni del respeto a las comunidades que dependen del buen estado de sus territorios. La transición justa debe ser entendida como un proceso que articula ciencia, economía, cultura y sensibilidad ambiental. Sólo así será posible construir un modelo energético que proteja la vida, impulse la innovación y reduzca las desigualdades.
Propuesta aparte para Prisa Media: dado el valor de estos espacios y su capacidad de convocar a candidatos presidenciales y congresistas, propongo que el próximo evento en Cartagena se enfoque en un tema crítico: escuchar cómo piensan proteger y defender los ecosistemas estratégicos, incluido el sistema de Corales de Varadero, el cual tiene reconocimiento internacional. Hoy día, Varadero está un en proceso de declaratoria como área marino-costera protegida liderada por Cardique. Sería ideal realizar dicho encuentro durante el primer semestre de 2026, de manera que el país pueda conocer, de manera transparente y pública los compromisos ambientales de quienes aspiran a dirigir el rumbo nacional.
Compromisos que nunca y jamás tienen tendencia política marcada o simples miradas del momento, ya que el ambiente no es un asunto partidista, no debe responder a la moda o tendencia de redes sociales. Todos los gobernantes nacionales de orden ejecutivo, por el solo hecho de ser ciudadanos colombianos, también tienen deberes ambientales según la Constitución Política de 1991. Que las propuestas de todos ellos sean un real medidor de confianza en el grueso de la opinión pública, con destino a la elección de quien no vuelva trizas este país en lo ambiental y en el respeto entre conciudadanos.
No a los discursos pasajeros, ni a las estrategias políticas amarradas. Mucho menos, decisiones volátiles.