Diciembre es el mes de las listas. En la intimidad de nuestros hogares, solemos escribir esos propósitos personales que marcan el ritmo del año venidero; ir al gym, hacer dieta, aprender inglés, viajar, ahorrar. Sin embargo, desde el Laboratorio de Cultura Ciudadana, queremos proponer un ejercicio distinto para este cierre de 2025. ¿Qué pasaría si, por una vez, nuestros propósitos dejaran de conjugarse en primera persona del singular para escribirse en plural?
El Derecho a la Ciudad no es una herencia que se recibe de forma pasiva, ni un regalo que da la alcaldía y demás entidades públicas. Es una actitud que se entrena. Es el ejercicio activo de cuidar lo que es nos es común. Cartagena no cambiará solo porque se endurezcan o cambien las normas de convivencia; cambiará cuando cambie la calidad de nuestras interacciones cotidianas. Por eso, invitamos a la ciudadanía a adoptar tres "Propósitos de Ciudad" para este 2026:
Propósito 1: movilidad empática. En una ciudad con arterias viales congestionadas, nuestro propósito debe ser desarmar el espíritu defensivo al conducir. Ceder el paso al peatón, respetar la cebra y entender que el carril de Solo Bus del Transca, no es un atajo personal, sino un espacio para el bienestar de miles. En un automóvil van 4, en un articulado muchos. En 2026, que nuestra meta sea llegar, pero también permitir que otros lleguen.
Propósito 2: el residuo es propio. Cartagena es más que una foto de postal para el turista, es nuestro hogar. La meta es simple pero ambiciosa y consiste en que ninguna bolsa de basura termine en un caño o canal y ningún residuo plástico en nuestras playas. La cultura ciudadana comienza en la mano que guarda el papel en el bolsillo hasta encontrar una caneca. Es pasar de la queja porque todo está sucio al compromiso de no ensuciar.
Propósito 3: vecindad activa. El aislamiento es el mayor enemigo de la seguridad. Propongámonos para 2026 conocer el nombre de quien vive al lado, participar en la junta de acción comunal o involucrarnos en la veeduría del parque del barrio. El "nosotros" se construye cuando el bienestar de mi calle me importa tanto como el de mi sala.
Estos no son deseos románticos ni imposibles, son inversiones en capital social. Una ciudad donde sus habitantes confían los unos en los otros es una ciudad más próspera, más segura y, sobre todo, más humana. El reto es, que al son de “faltan cinco pa las doce”, mientras visualizamos nuestros éxitos personales, hagamos un espacio para pensar: ¿Qué versión de ciudadano le voy a entregar a Cartagena este 2026?; Seré el Super Ciudadano que necesita la ciudad?
Por eso, nuestro mayor deseo para Cartagena en este 2026, es que sea el año en que entendimos que el derecho a vivir mejor comienza con la voluntad de convivir mejor. Del "yo" al "nosotros" hay un solo paso y es la corresponsabilidad.
Elfa Luz Mejía Mercado
Directora Lab3C