HITOS ICÓNICOS DEL HISTÓRICO PIE DE LA POPA. (SEGUNDA PARTE).


HITOS ICÓNICOS DEL HISTÓRICO PIE DE LA POPA. (SEGUNDA PARTE).

Buziraco:  y su adoratorio en la cima de La Popa.

La Popa es el único lugar sagrado de Cartagena de Indias, donde hicieron convergencia dos cultos distintos, como fueron el de los originarios amerindios y el de los cristianos católicos.

El culto a Buziraco fue el primero de los cultos religiosos ubicados en la cima de La Popa; surgió como dios de los originarios, seguido por los cimarrones (exesclavos fugitivos, refugiados en la espesura de la selva que cubría la serranía en tiempos coloniales), africanos, afrodescendientes y mestizos.

La historia no registra la iniciación del culto a Buziraco, cuya presencia se materializaba en un macho cabrío, (cabrón) hecho de oro de buena ley: sin embargo, el dios originario podía convertirse en un ser inmaterial, en lo que él quisiera, de acuerdo con la tradición oral y los registros, desde 1628 del cronista de Indias fray Pedro Simón.

Todo el conjunto de fieles del dios originario acudía al adoratorio para hacer ofrendas en joyas, oraciones, peticiones y cumplir mandas, de acuerdo con las costumbres de los adoradores.

Lo que, si fue objeto de comprobación histórica, es que desde 1598 hasta 1614, el culto al primer Dios inmaterial que tuvieron los cartageneros fue oficiado por el mestizo, el mohán Luis Andrea, hijo de español y una mujer originaria. 

LA CONSTRUCCIÓN DE LA PRIMERA IGLESIA CATÓLICA EN LA CIMA DE LA POPA.

La primera capilla y el primer convento construido por los frailes agustinos descalzos en,1606, fue liderado por el sacerdote Alejandro Mateos, quien con mano de obra esclavizada y libre dirigió la edificación y una choza para albergar a los frailes.

Con la primera invasión española al santuario de Buziraco entró en crisis y en 1607, el nuevo encargado del culto católico, fray Alonso Paredes de La Cruz, desalojó a los adoradores originarios al ser designado con el compromiso de levantar un convento e iglesia con materiales duraderos, es escribir, de cal y canto, desalojó a los adoradores. 

De acuerdo con la tradición, fray Alonso tuvo una revelación divina que le pedía construir una iglesia y convento bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria en el cerro de La Popa, misión que asumió después de arrojar la escultura del macho cabrío al vacío, dando origen a la leyenda del “salto del cabrón”.

No obstante, la mayor parte de la construcción de la edificación la lideró el prior Fray Juan Pecador, entre los años 1617 y 1622, quien derribó la iglesia de pobre fábrica y edificó una excelente de cal y canto.

La iglesia fue provista con un mirador o torre iluminada por un farol, sirviendo de guía a los navegantes que arriban a la ciudad (Enrique Marco Dorta. (1960). Cartagena de Indias, puerto y plaza fuerte).

Triunfante, la represión española, el Tribunal de la Inquisición apresó al mohán Luis Andrea y lo “reconcilió en forma”, con confiscación de bienes, hábito de sambenito y cárcel perpetua;de igual forma fue condenado a ocho años de galeras a remo sin sueldo. (Elles, Ubaldo. (2025). La Inquisición en Cartagena de Indias, Europa y Nuestra América).

Desde entonces, el culto a Buziraco fue trasladado a punta de Icacos, hoy entorno del Hotel Caribe; desde 1598 hasta 1614, fue liderado por Luis Andrea, quien en ese año fue apresado por el “Santo oficio de la Inquisición”, tal como se escribió.

EL CULTO A LA VIRGEN DE LA CANDELARIA REEMPLAZA AL DE BUZIRACO.

Desde 1606, cuando se construyó la primera capilla católica sobre la cima de La Popa, la devoción a la Candelaria tomó gran fuerza y a aquella acudían marineros, comerciantes, aventureros, ex esclavizados, esclavizados, mendigos, y toda clase de gente pobreamas y amos a  pedir y o/a agradecer los favores recibidos de la Virgen de las candelas.

La devoción a la virgen, las romerías y las procesiones se fortalecieron a partir de 1574, cuando bajo la gobernación de Pedro Fernández del Busto, la antigua aldea Karmairí de los originarios caribes, el rey Felipe II le concedió el título de ciudad, reconociendo la importancia estratégica de esta, y las obras públicas emprendidas por la administración del gobernador.

Con lo anterior, la fiesta de la Candelaria se convirtió en la celebración religiosa más importante de la ciudad y la Provincia, hasta nuestros días, con el antagonismo de las fiestas del carnaval, la más importante fiesta mundana de los placeres, que sucedía a la de la divinidad, tal como acontece en nuestros días del 2026.

Sólo que existe una excepción: a fines del siglo XIX, el carnaval cartagenero entró en crisis, desapareció de Cartagena y se entronizó en Barranquilla pues, en 1876 se realizó el primer bando y en 1871 fue coronado el primer rey momo. 

El carnaval de Barranquilla se enriqueció con los aportes del carnaval cartagenero y samario, los  cuales recogían las tradiciones europeas, africanas, originarias, y  la de los pueblos del Caribe a orillas del río Magdalena. 

De este modo, con el talento y tesón de los barranquilleros y atlanticenses, el carnaval se convirtió, en nuestros días, en uno de los más importantes del mundo, junto con el de Brasil y Venecia.

SURGIMIENTO Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y SOCIAL DEL PIE DE LA POPA.

La génesis: tejares, pesquería y haciendas.

Consolidadas las festividades de la Candelaria de la Popa, ya desde 1612 es notoria la presencia de tejares en las laderas de la serranía ricas en arcilla para construir tejas y ladrillos indispensables para edificar viviendas en la cercana Cartagena de Indias.

De igual modo, se aprecian pesquerías en las inmediaciones de la Ciénaga de la Virgen y el caño de Gracia (hoy Caño de Bazurto y ciénaga de Las Quintas), cuyas chozas y rústicas viviendas alternan con algunas haciendas de escasos cartageneros.

Surge el camino Real o camino Abajo.

Ya desde la fecha referenciada se vislumbra el origen de la calle Real, o “camino abajo” cuya función es ser la vía principal que comunica a la ciudad amurallada y abaluartada con el cerro de La Popa.

 Así, quien desee salir del barrio San Sebastián, situado detrás de la antigua puerta de entrada a la ciudad (hoy torre del Reloj), para llegar a La Popa ha de recorrer la calle de la Media Luna en Getsemaní y llegar a la otra puerta de la ciudad, situada en el baluarte del mismo nombre.

De allí pasará los puentes, de igual nomenclatura, que conducirán hasta el cerro San Lázaro, sobre el cual en 1657 se levantó el fuerte San Felipe de Barajas, y al hospital de incurables(leprosos)San Lázaro.

En línea recta desde el cerro, se construirá, a paso de humanos, asnos, mulas y caballos la calle Real del Pie de la Popa surcado por enormes playones que recibirán diferentes nombres, lugares que deben sobrepasarse para llegar a la isla de Gracia, hoy barrio El Bosque donde quedó ubicado otro importante tejar.

Cabe destacar, entre otros los siguientes:

Playón del Cocal, playón y tejar de Escobar y playón de Villeta; en suma, son los nombres históricos del también antiguo playón Grande del Pie de La Popa, los cuales aparecen en los mapas de 1600 y 1700, de acuerdo con el testimonio del historiador Donaldo Bossa Herazo.

1697.La armada francesa liderada por el barón de Pointís, en compañía de piratas invaden La Popa.

La toma del cerro de La Popa el 20 de abril de 1697, por las tropas francesas (después de tomarse los fuertes de la bahía) fue una pieza clave en el asedio de Cartagena, pues desde esa altura estratégica los franceses pudieron dominar visualmente la ciudad y coordinar el ataque final hacia la puerta de la Media Luna.

Con la toma de la Popa, Pointís prevenía, también, la huida, hacia tierra firme, de los cartageneros acaudalados con sus fortunas a cuestas

 Tras asegurar esta posición y bombardear(primero)los fuertes de la bahía, la ciudad capituló en mayo para vivir uno de los peores desastres políticos, económicos y sociales de su historia. (Gemini. IA. Google. U. Elles Q).

1763.El sabio José Celestino Mutis describe los antiguos playones del pie de La Popa.

Se trata de una interesante travesía desde la ciudad de Cartagena (hoy centro histórico) hasta el tejar de Gracia, ubicado en el actual barrio El Bosque; Mutis identifica tejares y playones y concluye que en la fecha de su recorrido, el pie dela Popa era, a penas un pequeño caserío de chozas y tejares.

Dada la importancia de esta descripción, transcribo las notas del sabio español. “En esta tarde del lunes 14 de marzo de 1763 salí de Cartagena a una casa de campo distante unos ¾ de legua llamada el tejar de Gracia. La serie de sitios por donde fui pasando por el camino regular es la siguiente:

Saliendo por el puente de la media Luna me dirigí por el playón de San Lázaro al camino que está entre el cerro de San Lázaro y el hospital de este nombre que queda a la derecha. Después entré en el playón de Lozano.

En este camino, a la izquierda está el tejar de D. Rafael de Escobar, tesorero de las Cajas Reales en esta ciudad.

A corta distancia de este tejar comienzan los bujíos (bohíos) de la Villa del pie de La Popa, llamados así, porque siendo muchos forman una pequeñita población, que situada al pie de aquel grande cerro tomó su nombre la tal villa.

Después de la villa se dirige el camino por el playón de Gabala que, con poca diferencia, es tan largo como los dos anteriores. Del playón de Gabala se va a dar al playón de La Quinta, el cual está mirando la cara más ancha y casi vertical del cerro de La Popa.

En este playón se va dirigiendo el camino hacia la derecha por las tierras comúnmente llamadas Alcibia y Preceptor, pasando por el tejar de los padres de la Compañía (de Jesús), que queda a la izquierda.

Después se entra en las tierras de El Bosque donde hay una hermosa casa de campo. A poca distancia está el tejar de Gracia, a la misma orilla del agua comunicada por unos caños muy anchos; y así se puede comunicar este sitio por mar o por tierra.

 Hice mi visita a la señora mariscala, y a sus hijas y habiendo estado un largo rato, dirigí mi camino para Cartagena, por tierra y por el mismo sitio, excusándome embarcarme en la falúa (embarcación ligera, larga y estrecha), por estar la brisa demasiado fuerte”. (J.C. Mutis. Citado por Bossa. (1960). P.p.347,348).

1741.La armada inglesa liderada por el almirante Edward Vernon toma La Popa y Cartagena de Indias.

22 años antes de la visita del sabio Mutis a Cartagena se produce otro ataque a la ciudad, siendo la peor de las consecuencias la pérdida de miles de hombres de Inglaterra, España y de Nuestra América.

En el marco de la guerra del Caribe la armada inglesa, al mando del almirante sir Edwar Vernon estuvo a punto de lograr la victoria, cuando las enfermedades y la valiente resistencia de los soldados cartageneros, las mujeres cartageneras y los militares españoles revertieron el resultado.

Los planes de los ingleses contemplaron el cerco total a la ciudad; por ello, después de desembarcar algunas tropas en La Boquilla, 1.400 hombres se tomarían las estribaciones y la cima de La Popa, desde donde batirían el castillo San Felipe y Getsemaní.

El ataque de los ingleses se inició el 13 de marzo de 1741, hace casi 285 años y la armada inglesa bombardeó la ciudad durante seis días seguidos.

En el siguiente 17 del mes de abril la victoria de los ingleses parecía inminente, al punto que el ilustre historiador español Juan Manuel Zapatero-cronista de las guerras imperialistas en el Caribe-, escribió:

“El 17 de abril una triste congoja oprimió el pecho de los cartageneros: sobre el tejado del blanco convento Nuestra Señora de La Popa ondeaba audaz y apuesta la bandera enemiga”.

Era una compañía de colonos norteamericanos, quienes al mando de Lawrence Washington (hermano de George, primer presidente de Estados Unidos de América),y con gorras multicolores se habían tomado ya la colina sin mayor esfuerzo, porque había sido abandonada (exprofeso) y se preparaban para abatir desde allí el castillo San Felipe.(citado por Eduardo Lemaitre. (1983). Historia General de Cartagena).

Desde 1741, Cartagena dejó de sufrir los ataques de piratas, corsarios y armadas de países extranjeros; los posteriores ataques vendrán desde la misma España contra su colonia libertaria (el sitio criminal de 1815) y las facciones republicanas. CONTINUARA…

P.D.Imágen:eluniversal.com

Con los afectos de siempre:

UBALDO JOSÉ ELLES QUINTANA.

Historiador. Ambientalista. Patrimonialista.