Lety Moreno, AMIGA del MAMC y propietaria de restaurante Santa María del mar

LACOCINA: EL ARTE DE LOS CINCO SENTIDOS por Leticia Moreno


Un día, en mi cocina —mi pequeño laboratorio de experimentos culinarios— me pregunté por qué me gustaban tanto la cocina y las artes en general. La respuesta llegó sola: porque la cocina es, para mí, el único arte donde participan todos los sentidos.
Todo comienza por la mirada. Un plato bien servido no es un adorno, es una invitación. Los colores y las formas hablan antes que yo.
Luego aparece el aroma, ese lenguaje invisible que despierta recuerdos: un sofrito, un caldo, un dulce que abraza.
Y está el sonido, ese gran olvidado. El crujir de una empanada con huevo, el crepitar del aceite donde nacen los chicharrones, el golpe sordo de las manos al amasar el maíz.
Finalmente, el gusto. Allí todo se vuelve íntimo. Cada bocado lleva memoria, intuición y carácter.
Dentro de cada cocinero hay un artista que se expresa con sus manos, su vista, su oído y su paladar. Ver a una vendedora de fritos armar su empanada con huevo, freírla y ofrecer ese prodigio crujiente, aromático y delicioso lo resume todo. En ese plato sencillo ( en apariencia) vive el arte perfecto de nuestra cocina vernácula.
Cocinar no es solo alimentar. Es contar quién soy sin palabras. Y cuando eso ocurre, la cocina deja de ser oficio y se convierte en arte.
Allí está el secreto. Por eso, en la cocina me siento igual que cuando pinto —sí, pinto en mi privacidad—: relajada, concentrada, como en una meditación, en trance, entregada al equilibrio de la forma, a la armonía de los colores, a la exquisitez de los sabores, pero sobre todo a la memoria familiar y emocional que evoca cada ingrediente.
Eso es la cocina para mí: un arte.

Leticia Moreno

30 de abril de 2026