Yo, Juan Diego Rozo Avila, orgullosamente estudiante del Instituto Pedagógico Nacional, rechazo completamente los comentarios absurdos, ofensivos e ignorantes de la farsante "defensora de la patria", las familias e infancias Carol Borda, la cual, en palabras breves en un post de X, donde define la educación que recibimos como un "cáncer" únicamente por expresar públicamente como jóvenes nuestro apoyo y admiración al candidato presidencial Iván Cepeda y Aida Quilcué.
Más allá de la ignorancia y diferencia politica, me parece terrible usar de manera ilegal fotos de mis compañeros, los cuales somos menores de edad; esta persona no tiene el derecho de utilizarlas para compartir su mensaje de odio. Me da tristeza que sigan utilizando palabras estigmatizantes al referirse a una comunidad educativa pública; cuando esta clase de personas hablan de colegios o universidades públicas, pareciera que no estuviesen hablando de instituciones que forman ciudadanos, sino de lugares inferiores, por debajo de la "clase alta", es como si tuviéramos un cartel que dijera "merecemos ser despreciados y señalados". Es un estigma el cual lo han normalizado tanto y es decir que la educacion publica nos lleva al fracaso y al desorden, pero en mis largos 11 años orgullosamente en el IPN, llevo viendo compañeros los cuales han sabido enriquecerse de la educación que recibimos, llevando en ellos para toda su vida un pensamiento crítico, conciencia social, sentido de pertenencia, la necesidad de investigar, la capacidad de cuestionarse, luchar por lo injusto y desarrollar habilidades comunicativas.
Estas personas que se dedican a difundir mensajes de odio y demás, lo hacen por la rabia de que jóvenes con conciencia como nosotros no sigamos y seamos participes de esos patéticos fracasos de proyectos políticos. Al parecer, como siempre, estos incitadores al odio tienen un nivel de desinformación bastante grande al decir que: "manifestamos que nuestros maestros nos regañan por que nuestros padres votan por Abelardo e incluso nos piden esconderles la cédula" Para que esta señora tenga un poco más de contexto, nosotros en el IPN hemos tenido una educación tanto de nuestros principios éticos, el entendimiento de nuestros derechos humanos los cuales hay que defenderlos; la crítica y el entendimiento de la historia de nuestro país, la violencia, el conflicto que hemos vivido en Colombia, es saber como a base de eso nos forma seres humanos capaces de saberse parte del mundo y no solo de Colombia, también en America latina. Más que todo nosotros los estudiantes formamos parte de un proyecto que siempre ha estado en el colegio y ha sido muy enriquecedor para todos y son los énfasis; estos proyectos los elegimos a través de nuestros gustos e intereses; estos nos conducen a tener acercamiento a nuestra proyección futura después de culminar el colegio. Yo actualmente hago parte del "énfasis campo social y critico" el cual, y varios de mis compañeros lo disfrutamos en el poco tiempo que llevamos, porque sabemos la importancia y el valor que contiene estar allí.
Y tambien destaco a los que nos dan esa educación, la verdad los maestros del IPN han sido fundamentales para cada uno de nosotros, ya que en ellos se ve el gran amor a la docencia y ese amor, hace que todo sea diferente. Yo siempre estaré agradecido profundamente a mis maestros por haberme inculcado temas de paz, derechos humanos, memoria histórica, la importancia de la participación ciudadana y conciencia social. No porque me hayan dicho en qué pensar y defender, sino que después de ver todas las situaciones de nuestro país y demás, ahora gracias a ellos me enseñaron a pensar de verdad. Gracias a ellos he aprendido que cuestionar, investigar, informarme y construir una opinión propia la cual, nunca pensé que llegaría hasta aca, y me llena de mucho orgullo poder compartirlo. La educación que he recibido en el IPN no me ha convertido en "diferente" cómo dicen algunos, de quienes piensan diferente. Me ha enseñado que la democracia se fortalece cuando existen distintas voces, cuando se habla bajo el respeto con argumentos y cuando se respeta la dignidad de quienes no comparten nuestras posiciones. Eso es precisamente lo que muchos de nosotros intentamos ejercer cuando participamos en espacios académicos y los cuáles nos llevaremos para toda la vida.
Por último, invito a las personas que usan las redes sociales para difundir mensajes de odio, señalar estudiantes y deshonrar instituciones educativas públicas y muchos más estigmas que tienen en la cabeza a informarse, leer y investigar. Parece que la desinformación viene de ustedes, les recuerdo que la diferencia de opiniones, nunca es excusa para generar estigmatización. Criticar, opinar y hablar es válido, pero atacar jóvenes estudiantes, utilizar imágenes de menores de edad e impartir odio no lo es. El IPN se respeta.