Como dice el maestro Andrés De Zubiría Samper en su libro "Espejos del poder", con la llegada de Mariano Ospina Pérez a la presidencia, llegó el fin de la república liberal. Violencia y persecución desde 1946 hasta 1953 que dejó marginado al liberalismo del poder político. Surgieron las concesiones a ciertas familias para que dirigieran proyectos productivos que le correspondían al estado colombiano. Ejemplo, la concesión Barco, que fue darle potestad a esta familia para la explotación de nuestros recursos naturales y en especial el petróleo; años después Virgilio Barco Vargas llegó ser presidente de Colombia.
Hoy el gobierno es de izquierda, pero, la situación es la misma, alcanzar el poder político y destruir todo lo que ha hecho este gobierno y, si es posible, perseguirlo hasta exterminarlo, igual como trataron de hacer con el partido liberal. Gaitán fue y era una piedra en el zapato para la dominación total de los territorios, su muerte era necesaria, como han sido muchas. La marcha del silencio fue su última actividad antes de su asesinato. Es quizás el mismo fenómeno, comportamiento que vemos hoy, un candidato que va a repetir lo que hizo Ospina Pérez, y acuña el verbo DESTRIPAR, sería repetir tantos años tristes y oscuros que vivieron los colombianos y que los hemos repetidos ya varias veces. Sí, los hemos repetido con consecuencias conocidas. Muertes, asesinatos, desapariciones, genocidios, caos total, inseguridad total, apoderarse de todo, sobre todo, de todos sus recursos naturales, y cuando ya tienen el dominio de todo, dan la vuelta a la hoja y comienzan ellos mismos a desmontar lo que tanto nos había hecho daño con rostros sociales.
Aparecen las guerrillas, los paramilitares, muchas organizaciones sociales, Ongs, fundaciones de todo tipo reclamando espacios democráticos y políticos ante tanta desidia de los gobernantes e injusticia social. No es adoctrinamiento como afirman muchos, es la dinámica social, es científico, el mismo pueblo se da cuenta de la farsa que siempre usan para doblegar nuestras conciencias. Situaciones elaboradas por el mismo establecimiento que ha ocasionado cambios en el comportamiento humano, y se apoyan esas nuevas visiones en los aprendizajes adquiridos de las tendencias globales, fundamentalmente en la libertad, libre expresión, los manuales escritos sobre gobernar, distribuir recursos y riquezas en un país, y talvez lo más impactante el aprendizaje acelerado que ha producido la tecnología, redes sociales y plataformas educativas diversas. Podríamos decir que son víctimas de su propio invento, y ahora quieren y vuelven aplicar la fuerza, el miedo, la violencia para frenar los cambios. Y lo que encuentran es una población más ilustrada e informada que está dispuesta a seguir con los cambios que marca el mundo y, por supuesto el rumbo que le impuso el presidente Gustavo Petro Urrego. Ninguno de esos cambios es desconocido para las clases sociales. Todo está a la vista y en tiempo real.
Pero, hoy aparece un PERO bien grande, es lo más tenebroso, preocupa a toda la sociedad colombiana, y es que ese talante violento y agresivo de un candidato podría tener de aliado el poder del narcotráfico, que tienen la capacidad económica para doblegar al más mortal de los mortales. Pablo Escobar, los hermanos Rodríguez Orejuela, Mancuso y Otoniel y compañía son ejemplos de contaminar e influir comportamientos en la sociedad colombiana. Muertos o extraditados, esa es la vuelta del poder para quedar bien con el mundo que los mira y con el pueblo. Aunque la vuelta ahora es la injerencia del gobierno gringo, abiertamente hablan de acciones represivas, como si la autonomía de los pueblos es letra muerta, los derechos humanos son símbolos en el ocaso; hoy es el poder, la hegemonía y el dominio total de un país sobre otro país. Mejor dicho, volvemos al pasado, pareciera que la civilización no haya cambiado con lo aprendido. O quizás es el nuevo ordenamiento mundial que impulsa la casa blanca y su inquilino Trump el cual consiste en apoderarse de los recursos naturales que son el futuro de la supervivencia humana aquí en la tierra.
Y siguiendo con las reflexiones históricas y políticas. Surgió en la década del 50 el general Rojas Pinillas para detener la violencia en las calles de todo el país, algunos afirman que fue un golpe militar. Y viene enseguida el remedio, se inventan el Frente Nacional para derrocar al general, que lo estaba haciendo bien, según muchos testimonios en todas las regiones, mi padre fue uno de ellos, como liberal lopista y, se apoderaron del poder liberales y conservadores alternándose el gobierno, sin embargo, la violencia continuó, la pacificación del país no se veía y surgieron grupos políticos alternativos que tenías otras miradas de cómo resolver los problemas, se comienza hablar de proceso de paz, acuerdo nacional o acuerdos sobre lo fundamental, como dijo el asesinado Álvaro Gómez Hurtado. Ante esta coyuntura, se presentó a las urnas el general Rojas Pinillas, todo mundo sabe lo que pasó, le ganó a Misael Pastrana Borrero la presidencia, pero, el poder de los Lleras y la registraduría no le permitió gobernar el mandato que el pueblo le había concedido. Se le robaron las elecciones al general y surgieron más reclamos de organizaciones sociales de todo tipo, entre esas las guerrillas del M-19, que después se desmovilizó y fueron indultados en los gobiernos de Belisario Betancourt y Virgilio Barco.
¿Y qué hay ahora? Muchos aseguran que lo mismo, pero sí hay diferencias, las transformaciones sociales de este gobierno progresista han abierto otros caminos, otras visiones, otras formas de ver el desarrollo de las comunidades y, eso es válido, debe ser aceptado, son las tendencias de la humanidad. Por ejemplo, la conservación del medio ambiente, la erradicación de la pobreza extrema, eliminación de las desigualdades sociales, la redistribución de las riquezas, potencializar el sector rural, mejorar la seguridad alimentaria, etc., son acciones de interés global. Repito, los manuales científicos así lo resaltan en todas las fuentes del conocimiento. Sin embargo, el poder económico, el poder empresarial, el poder mafioso y ahora el poder externo pueden cambiar la dinámica social de un pueblo. Situación peligrosa y presuntamente catastrófica. El objetivo es alcanzar el poder político de Colombia en los próximos cuatro años, no importa quién sea, así fuera el ingeniero Hernández en el pasado o el abogado De la Espriella ahora. Ese es el objetivo así tenga consecuencias nefastas para la tranquilidad y la convivencia sociales del país.
El pueblo, los jóvenes, los ancianos, las mujeres, los campesinos, los negros, los raizales, los indígenas, los maestros, los pensionados, los sindicatos, los partidos políticos, los religiosos católicos, laicos, adventistas, cristianos, los expresidentes liberales, la academia, los gremios, las asociaciones de profesionales, las juntas de acción comunal y todos los que tengamos ideas progresistas, solidarias y democráticas tenemos el poder del voto para evitar que volvamos al pasado.