Patria Milagro de Abelardo, Dios la agendó


Todos los colombianos sentimos el dolor que están pasando y padeciendo los miles de compatriotas que sufrieron los embates del terremoto del lunes 10 de agosto con magnitud de 7.4 que se sintió en todo el país, con mayor intensidad en el Chocó, sitio de origen San José del palmar. Y también ocasionó grandes destrozos en Valle, Risaralda, Caldas y Quindío. Comprendemos el esfuerzo inmenso que debe realizar el gobierno, la sociedad civil y el sector privado para restablecer estas poblaciones, por lo menos como vivían antes del desastre, aunque ya nada será igual.

Este gobierno está lleno de creyentes veteranos y hasta pastores religiosos que llevaron al presidente de ser ateo a convertirse en creyente, y eso está bien, por el bien de Colombia, de él mismo y de su familia. Quien no cree en estos tiempos, es porque no ha visto los grandes acontecimientos asombrosos que estamos padeciendo como señales de que algo extraño o fuera de lo común pueda ocurrir para hacernos entender que existe un Dios, un ser superior, un extraterrestre que nos está protegiendo y vigilando dese el origen del mundo.

El título Patria Milagro de Abelardo, Dios la agendó, no es sarcasmo, no se debe entender así, sí somos creyentes y religiosos algunos, saben perfectamente que estos son designios de Dios, el terremoto. No hay otra explicación, aunque los científicos afirman eventos naturales. El talante de autosuficiencia y supremacía desde inicio de este gobierno, que se dan el lujo de no darle importancia al proceso de empalme, de gobernar con los nunca, de descentralizar el poder desde Barranquilla, de minimizar la Casa de Nariño, sede histórica de la presidencia de Colombia, y ya habíamos presenciado no realizar su acto de posesión en el Congreso de la República con sede en el Capitolio Nacional de Bogotá, como siempre ha sido la costumbre. Al final, ni el presidente saliente ni entrante se encontraron, soberbia personal que la historia los recordará. Y vean lo que dice la IA sobre esto: “En planeación, el principio de que "no todo lo que está hecho está malo" significa que debemos valorar, revisar y aprovechar lo que ya existe antes de crear algo nuevo desde cero. Este enfoque se basa en la mejora continua, el respeto por el trabajo previo y el ahorro de recursos”.

Por muy experto que fueran los nunca, y es un principio universal, para conocer lo que yo voy hacer, tengo que saber qué han hecho, que no han hecho, qué dejaron de hacer y qué hay que hacer. Al ocurrir el terremoto, entre otras cosas, no existe conocimiento científico que pueda prevenirlo, nos cogió a todos de sorpresa este lunes y, más al nuevo gobierno que sólo tenía tres días de haber asumido el mandato constitucional que le dio el pueblo hasta el 2030. Y a ellos los cogió con los pantalones en las corvas, seguramente todavía festejando. Hay que ser sinceros, no pueden existir unas acciones inmediatas de las instituciones porque ni siquiera el director de la UNGRD estaba nombrado y, tuvo que ser el antiguo el que hizo las primeras orientaciones ante la emergencia nacional. Y, además, todos los protocolos de atención están en la Casa de Nariño.

Ante la arrogancia del poder en cabeza del presidente Abelardo, siempre que habla lo demuestra; no se le nota ni una gota de humildad, Dios en su sabiduría y misericordia le puso una agenda para su gobierno de 4 años. Él como creyente ahora y, muchos de sus acompañantes lo saben, que los latigazos de Dios surgen en cualquier momento y, se vale de cualquier situación. En esta ocasión un fuerte terremoto considerado el más devastador. El último fue en el eje cafetero 1999 en el gobierno de Andrés Pastrana y, para mayores señas, ocurrió a pocos meses de su posesión. Es mera casualidad o causalidad. Lo común dos gobiernos conservadores.

Y lo científico, según la IA “Colombia es un país de alta actividad sísmica debido a la interacción de las placas tectónicas de Nazca, Caribe y Sudamericana. Cerca del 83% de la población vive en zonas de amenaza sísmica alta o intermedia, concentrándose principalmente en la región Andina, la costa Pacífica y sistemas de fallas activas” Estamos expuestos permanentemente a esta serie de eventos, sólo la misericordia y benevolencia de Dios y la fe de muchos han postergados estos desastres naturales que nos recuerda lo frágil y vulnerable que somos al ponernos a volar como hojas de papel.