En defensa de la autonomía, la soberanía y la educación pública


Tras el anuncio del presidente Abelardo de La Espriella de promover el ingreso de la fuerza pública a los campus universitarios, se ha abierto un debate sobre la autonomía universitaria y la respuesta del movimiento estudiantil. Para conocer la posición de la Organización Colombiana de Estudiantes frente a este escenario, conversamos con Davy Mejía, estudiante de Historia de la Universidad de Cartagena y vocero nacional de la OCE.

 

Luis Ariel Carpio: Davy, ¿cuál es la posición de la OCE frente al anuncio del presidente Abelardo de La Espriella sobre el ingreso de la fuerza pública a las universidades?

 

Davy Mejía: Para nosotros, la autonomía universitaria es un principio fundamental de las instituciones de educación superior y debe ser respetada y garantizada. El maestro Carlos Gaviria Díaz, por ejemplo, la defendió siempre por su importancia para el debate democrático, el pensamiento crítico y el avance del conocimiento. Por eso, rechazamos la estigmatización del presidente Abelardo de La Espriella y, especialmente, su llamado a permitir el ingreso de la fuerza pública a los campus universitarios. Es un escenario extremadamente peligroso y con graves antecedentes si se observa con cuidado la historia.

 

Luis Ariel Carpio: ¿Cómo caracteriza la OCE al gobierno de Abelardo de La Espriella y qué implicaciones tiene esa caracterización para el movimiento estudiantil?

 

Davy Mejía: Consideramos que estamos ante un gobierno que sigue una agenda orientada a defender los intereses de EE. UU. antes que los de Colombia. Frente a esto, el movimiento estudiantil debe promover una movilización pacífica, masiva y creativa. Basta mirar nuestra situación económica: ¿puede un país como Colombia, con una economía de apenas 9.000 dólares por habitante al año, responder adecuadamente a las necesidades de la población, incluidas las de los estudiantes? También debemos preguntarnos por qué el presupuesto de 2027 sube a $634,9 billones, mientras disminuye la inversión y el servicio de la deuda aumenta un 54,7 %. La economía y la situación internacional no se pueden perder de vista.

 

Luis Ariel Carpio: Justamente mencionas el desarrollo nacional. ¿Por qué, desde la perspectiva de la OCE, es necesario relacionar la educación con el rumbo de la economía?

 

Davy Mejía: Porque la educación no puede analizarse por separado de la economía. Cuando revisamos las principales propuestas de gobierno de Abelardo de La Espriella y José Manuel Restrepo, encontramos una continuidad de políticas neoliberales que se contraponen a nuestra concepción de una educación pública, universal, gratuita, científica y de alta calidad.

 

Consideramos que el presidente actual sigue la línea del FMI, cuyas políticas dificultan la generación de empleo y riqueza en Colombia. Sin empleo y sin una economía que genere riqueza, es imposible garantizar los recursos que se requieren para fortalecer la educación pública y la ciencia, y para poder estar a la altura del desarrollo mundial de las fuerzas productivas, como sostenía el destacado profesor José Fernando Ocampo.

 

Luis Ariel Carpio: A partir de ese diagnóstico, ¿cuáles son las principales reivindicaciones que deberían estar en la agenda del movimiento estudiantil?

 

Davy Mejía: Tenemos que denunciar la estrategia del Escudo de las Américas de Estados Unidos, oponernos a la continuidad de las políticas de libre comercio y promover la generación de riqueza y empleo en Colombia. Al mismo tiempo, es fundamental defender la educación pública y científica, la autonomía universitaria y escolar, y las libertades de cátedra, opinión y culto, entre otros derechos que consideramos en riesgo.

 

Luis Ariel Carpio: Han insistido en que la movilización debe ser pacífica. ¿Por qué consideran fundamental mantener ese carácter para adelantar sus reclamos?

 

Davy Mejía: Porque necesitamos construir la mayor unidad y conseguir el mayor respaldo posible, tanto dentro de las universidades como en la sociedad colombiana, alrededor de estas reivindicaciones. Como estudiantes, debemos rechazar la violencia como forma de resolver cualquier tipo de diferencia. En lugar de contribuir a nuestros reclamos nacionales y democráticos, la violencia termina convirtiéndose en un pretexto para que el actual presidente profundice su tono autoritario y fascistoide contra la autonomía universitaria y la educación pública, y aumente la injerencia de Estados Unidos en nuestros asuntos internos.

 

Luis Ariel Carpio: Para finalizar, ¿cuál es el llamado de la OCE a los estudiantes y al país?

 

Davy Mejía: Nuestro llamado es a unirnos en defensa de la autonomía universitaria, la soberanía nacional y una educación pública, científica y al servicio del progreso de Colombia.