La autonomía universitaria es la garantía institucional que permite a las universidades organizarse, gobernarse y definir sus programas de estudio e investigación sin injerencias del poder político.
Pero no es una patente para que desde las facultades o los campus universitarios se infiltren la subversión y las ideas vandálicas.
Una cosa es tener autonomía para un programa educativo o para una cátedra y otra generar desmanes desde el templo sagrado de la educación.
Apoyo total al gobierno para que las universidades cuenten con controles de ingreso y de supervisión de la fuerza pública en temas de seguridad.
Si dentro de las universidades hay desmanes o se generan protestas, es deber del estado y de la policía nacional garantizar el control y la conservación del orden público.
Universidades con programas de educación, ciencia, tecnología y emprendimiento, deben ser libres de contaminación por violencia y delincuencia... porque el estudiante debe dedicarse a estudiar, todo lo demás, no tiene cabida