HITOS ICÓNICOS DEL HISTÓRICO PIE DE LA POPA DE CARTAGENA DE INDIAS. (PARTE FINAL).
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LOS SITIOS DEL PIE DE LA POPA EN 1815.
El año 1815 Cartagena de Indias, la ciudad amurallada y abaluartada, al igual que el entorno inmediato viven dos funestos sitios los cuales atentan contra la vida de las comunidades en diversos niveles, como se narra a continuación.
El primero de lo sitios, de manera paradójica lo realizó el ejercito libertador de la Nueva Granada, liderado por Simón Bolívar Palacios, entre los meses de marzo a mayo del año referenciado.
Narran los textos históricos que Bolívar había recibido instrucciones del Gobierno de las Provincias Unidas de La Nueva Granada para recuperar la plaza de Santa Marta, la cual, de nuevo, estaba en manos de los realistas.
De esta suerte se dirigió al gobierno de la Provincia Cartagena de Indias, solicitando armamento para cumplir la misión encomendada; sin embargo, las fuerzas gubernamentales adversas a Bolívar y sus seguidores dieron un no rotundo al ejército libertador.
Convencido de la rotunda negatividad del gobernador de la plaza Cartagena de Indias: Manuel del Castillo y Rada, Bolívar y su ejército decidieron cercar la ciudad y bombardearla desde el cerro de La Popa, tomado con anterioridad (marzo 27 de 1815), altura en la cual se estableció el cuartel general.
Después de reiteradas propuestas de Bolívar por solucionar el conflicto de manera pacífica, el 18 de abril, se dio el último intento de conciliación fallido mediante entrevista de Bolívar con los jefes de Cartagena.
En los inicios de mayo Bolívar, con sus tropas menguadas por las enfermedades, renunció a su cargo de comandante supremo del ejército de las Provincia Unidas de la Nueva Granada y marchó a Jamaica, con un grupo de fieles oficiales,
En la isla encontró apoyo de algunos súbditos británicos y escribió la famosa Carta de Jamaica donde delinea la situación de la Nueva Granada y Venezuela esboza nuevas estrategias para librarse del dominio español.
Ya desde del cuatro de abril del desdichado año, las fuerzas españolas de la reconquista española habían iniciado su desembarco en Venezuela; sin embargo, la aristocracia criolla continuó con sus conflictos internos.
Estos facilitaron la toma de Cartagena por las tropas lideradas por el criminal general Pablo Morillo, produciendo el exterminio de miles de miles de luchadores populares y de decenas de destacados de lideres del pueblo y la dirigencia criolla.
De nuevo, el Pie de La Popa y el icónico cerro se convierten en escenarios de la resistencia popular, de los mezquinos intereses de la dirigencia de la ciudad, y de las atrocidades de los invasores españoles.
El sitio genocida se inició el 26 de agosto y culminó el seis de diciembre, cuando el general con parte de sus criminales cómplices entró a la ciudad encontrando el más horrendo espectáculo, que la mente humana pueda concebir.
Desde principios de noviembre, cuando el sitio por mar y tierra estaba realizado, el ejército de la reconquista empezó a incursionar en los inmensos playones del Pie de La Popa y en algunas alturas de la serranía, fuera del alcance del fuego de los criollos, apertrechados en la cima.
Para dar muestra de su poderío, fuerzas de la infantería y caballería española realizaban la tarea invitando a los cartageneros a la rendición incondicional.
Lino de Pombo, destacado criollo de la resistencia narra de esta manera los hechos en sus célebres memorias:
“ Del lado de tierra teníamos con frecuencia al despuntar la aurora, las descubiertas enemigas de infantería y caballería o los grandes reconocimientos de pura ostentación del ejército español que desplegaba en el fondo del playón sus hermosos batallones y escuadrones con sus relucientes armas, hasta donde nuestros fuegos se lo permitían…
Y avanzaba piquetes sueltos para explorar los bosquecillos y para dejar intimaciones o proclamas en tablillas puestas en el extremo de un palo hincado en tierra.
Estas excursiones solían ocasionar pequeños tiroteos con partidas de la guarnición de la plaza también en descubierta, o apostadas al efecto. Quedó abandonado un día el cadáver de un soldado español: conducido a Cartagena, la turba enhambrecida de Getsemaní se apoderó de él para arrastrarlo por las calles, mutilarlo con febril regocijo (Urueta y Piñeres. Cartagena y sus cercanías. Tomo II.P,453).
Sin embargo, el día más representativo de los suceso del cerro y del Pie de La Popa fue el 11 de noviembre de 1815, cuando se cumplió el quinto aniversario de la declaración de independencia absoluta frente a la tiranía criminal del gobierno de España.
Lino de Pombo continúa narrando:
En la madrugada del 11 de noviembre fue atacada La Popa por un columna de 800 hombres, escogidos que acaudillaba el más distinguido oficial de cazadores del ejército español, teniente coronel Maortúa. Y que al favor de las tinieblas y de un profundo silencio había logrado trepar sin ser sentida ni ofendida.
Las fortificaciones, sus leales defensores, que no alcanzaban a 200 útiles y su hábil defensor Carlos Soublette correspondieron dignamente a las esperanzas fincadas en ellos, luciéndose sobre todo, por su tino y sangre fría, el comandante Stuart, inmóvil en su reducto.
Parte del combate se sostuvo cuerpo a cuerpo y a la bayoneta en la línea de los parapetos que escalaron sin salvarlos algunos oficiales y soldados y un valiente corneta; llovían sobre la meseta las granadas de mano enemigas y sobre los pelotones enemigos, la metralla de Stuart, en tanto que hacía su oficio el fusil a pecho descubierto y con mediano abrigo en la defensa. En menos de tres cuartos de hora la función había concluido al sonoro grito de ¡viva la patria!
Y los asaltantes huían precipitadamente bajo el mortífero cañoneo de las baterías de San Felipe, dejando tendidos los cadáveres de muchos de sus compañeros al pie de las escarpas, y en un largo trayecto de las faldas adyacentes. “Urueta y Piñeres. Obra citada.P.454).
2.LAS VICISISTUDES Y TRANSFORMACIONES DEL CERRO Y DEL PIE DE LA POPA.
Transcurridos los años del régimen del terror español, que, sólo, en Cartagena produjo 10.000 muertos, los años posteriores de la independencia definitiva de la ciudad, el convento y el Pie de La Popa, sufrieron importantes transformaciones, “marcadas por el abandono civil, el uso militar y una posterior evolución urbana”.(IA. Gemini Google).
En este marco de dificultades, el convento, al perder su función religiosa estable desde 1822 y al sufrir los estragos de las guerras civiles del siglo XIX, la edificación cayó en un estado de abandono y ruina, situación que se prolongó hasta fines del siglo referenciado, comenzó su lenta recuperación especialmente bajo la administración presidencial del cartagenero Rafael Núñez.
3.EL PIE DE LA POPA SURGE COMO UNA DE LAS PRIMERAS COMUNIDADES EXTRAMURALES.
Con el objetivo de resumir esta parte final del ensayo, acudimos , en una instancia inicial a los datos de la inteligencia artificial en los siguientes términos:
“El Pie de La Popa experimentó una metamorfosis residencial y cultural sumamente importante para la historia urbana de Cartagena…así, bien pronto… se convirtió en asentamiento residencial campestre, dejó de ser sólo un terreno de paso y refugio periférico y se consolidó como el primer asentamiento extramural (de la época republicana. Nota del autor: N.A) formal de la ciudad.
A partir de 1825, la ermita consagrada a la virgen de la Candelaria se convirtió en el epicentro social y religioso del naciente caserío, manteniendo viva la peregrinación y las simbólicas fiestas de la virgen de las Candelas.
De igual manera, durante el resto del siglo XIX, la zona evolucionó hacia un dinámico espacio donde convivieron poetas, familias tradicionales, (de las nuevas clases dominantes.N.A. A) y en el siglo XX (N.A), unas de las primeras manufacturas locales, como hielo, café, dulces, conectando al centro histórico con las nuevas zonas de expansión de Cartagena”.
Más, deshilvanando la compleja madeja de la historia piepopana, hemos de escribir que el actual barrio que hoy historiamos, una vez más, sólo aparece como tal en el censo de población de 1909, junto con otros sectores extramuros, de acuerdo con los datos que ofrecen Urueta y Piñeres: Pie de La Popa, Espinal (Espinar), Pie del Cerro, Manga, y Cabrero.
Sin embargo, antes de alcanzar la categoría administrativa de barrio, en el siglo XX, el Pie de la Popa, fue un distrito, con una extensión que hoy nos parece gigantesca; leamos los siguientes datos:
“El Pie de La Popa es parroquia antigua, y en la ley territorial de 1833 figura como distrito. Alguna vez ha perdido su categoría y ahora últimamente por decreto del jefe civil y militar del departamento.
En el territorio del Distrito y a orillas de la ciénaga de Tesca, tenían sus asientos, al tiempo de la conquista varios pueblos de valientes indios, entre los cuales el de Canapote dio grandes cuidados a Heredia. Todos han desparecido y no queda de ellos, sino el recuerdo de sus hazañas que la historia ha conservado”. (Urueta:P.78).
Los límites del distrito eran por el norte: la ciénaga de la Virgen, por el sur la bahía de Cartagena, por el oriente el distrito de Turbaco, por el occidente la ciudad de Cartagena y por el sudeste los distritos de Turbaco y Pasacaballos.
En el número 47 de El Constitucional de Cartagena, correspondiente al 18 de diciembre de 1836, la junta subalterna de diezmos divide la parroquia del Pie de La Popa en cinco veredas o partidas a saber:1. Pie de La Popa.2. Espinal;3 Manga;4 Alcibia y 5 Isla de Gracia”. (Ib.P.77).
4.EN MODO SÍNTESIS: LA EVOLU CIÓN URBANA DEL PIE DE LA POPA.
La evolución histórica de la serranía y del Pie de La Popa es compleja:
De selva tropical, desde fines del siglo XVI, la cima del cerro se convirtió en adoratorio del Dios de los originarios caribes, y a inicios del siglo XVII la iglesia católica arroja a estos, a africanos y afrodescendientes, y construye el santuario de la virgen de Las Candelas, generando un proceso dinámico de la sociedad y la cultura de los habitantes de Cartagena.
Durante varios siglos, desde entonces, se convierten en sitios de cultivos de pan coger, pesquerías y tejerías, apareciendo con el correr de los años el camino de abajo (Calle Real)
y el camino de arriba actual, poblados con viviendas de paja y bahareque.
El clima menos asfixiantes de la zona, que el del centro histórico, el santuario de La Popa sus oficios y sus fiestas, y los servicios del ferrocarril Cartagena -Calama influyeron en la construcción de quintas y villas, hechas con materiales de cal y canto por las familias de las clases poderosas, y de las exiguas clases medias de ese entonces.
Las construcciones con sus magnitudes de villas y quintas, el lujo y la comodidad, representaron la “edad de oro” de la privilegiada zona; sin embargo, en nuestros días ,la mayoría desapareció con la “mona” , la retroexcavadora y la piqueta del progreso, mal entendido
En 1909, en el censo de ese año, después de superar la fase de distrito, el Pie de La Popa aparece como uno de los primeros barrios extramuros de Cartagena; el devenir histórico convierte al sector en uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad, emulado después por Manga y El Cabrero.
La IA. Gemini de Google, amplía los detalles:
“La evolución histórica urbana del Pie de la Popa en Cartagena de Indias refleja la transformación de un territorio periférico, místico y rural, en uno de los primeros y más aristocráticos ensanches residenciales extramuros de la ciudad, para luego convertirse en un dinámico e integrado nodo urbano de uso mixto.
A continuación, se detalla la metamorfosis de este tradicional sector cartagenero a través de sus grandes etapas históricas:
1. Época Colonial: Periferia, religión y cimarronaje (Siglos XVI - XVIII)
Durante los primeros siglos de Cartagena, el área baja que rodeaba la elevación de 150 metros (llamada "La Popa" por su parecido a la popa de un barco) era una espesa manigua.
*El choque de cultos: Inicialmente, las laderas fueron el hogar de adoratorios de indígenas y cimarrones dedicados a la deidad prehispánica Buziraco. Esto cambió radicalmente en 1610 con la fundación del Convento de la Popa por la orden de los Agustinos Recoletos, convirtiendo la cima y sus faldas en un punto de peregrinación católica (como la tradicional Fiesta de la Candelaria).
*Uso logístico y militar: El terreno llano servía como zona de cultivo menor, tránsito de viajeros hacia el interior de la provincia y punto estratégico de observación militar para alertar contra invasiones piratas… corsarias y de ejércitos extranjeros y nacionales.
2. Finales del Siglo XIX y Principios del XX: La era de las mansiones republicanas
Tras la independencia y con la paulatina saturación del recinto amurallado, las familias adineradas de Cartagena buscaron espacios más amplios y saludables.
*El ensanche aristocrático: El Pie de la Popa, junto con el vecino barrio de Manga, se transformó a finales del siglo XIX en el epicentro de la expansión urbana extramuros. El sector se llenó de villas, quintas y deslumbrantes mansiones de estilo arquitectónico republicano y caribeño-antillano, caracterizadas por amplios jardines y techos altos.
*La vida social: El barrio se convirtió en un sinónimo de alcurnia. Un claro ejemplo de esta época dorada fue la inauguración del lujoso Club Popa en 1911, una gran edificación de madera tropical que acogía las fiestas de alta sociedad y grandes eventos locales.
3. Mediados del Siglo XX: Industrialización y crecimiento demográfico
A partir de las décadas de 1940 y 1950, el perfil exclusivamente residencial de la élite comenzó a cambiar.
*Presencia industrial y comercial: El Pie de la Popa se consolidó también como un sector clave para el establecimiento de fábricas locales (dulces, chicles, café e hielo). El trazado de grandes arterias vehiculares, como la Avenida Pedro de Heredia y la Calle 30 (Calle Real del Pie de la Popa), fragmentó las antiguas propiedades campestres y abrió el flujo masivo de transporte.
*Demolición del patrimonio: La presión inmobiliaria y la necesidad de vivienda llevaron a la desaparición y demolición de la gran mayoría de las mansiones de la primera mitad de siglo, reemplazándolas gradualmente por construcciones de cemento y edificios multifamiliares de baja altura.
4. Siglo XXI: Densificación, uso mixto y centralidad urbana
Hoy en día, el Pie de la Popa ha completado su transición a un importante nodo urbano de la Comuna 1 de Cartagena.
*Diversificación y servicios: El barrio ya no es solo residencial. Coexisten modernos edificios de apartamentos con centros comerciales (como el Caribe Plaza), centros médicos, instituciones de educación superior y una variada oferta gastronómica.
*Desafíos actuales: El sector afronta retos derivados de la renovación urbana, el denso tráfico vehicular en sus ejes de conectividad y la lucha comunitaria por salvaguardar la memoria histórica y la protección ambiental del Cerro de la Popa.”
Con los afectos de siempre, muy renovados después de una larga ausencia de estas páginas:
UBALDO JOSÉ ELLES QUINTANA.
Historiador, ambientalista y patrimonialista.