Púlpitos, poder y dinero: una reflexión desde mi ignorancia teológica


El poder es una forma de servidumbre; la verdadera libertad se encuentra en la renuncia a dominar."

Simone Weil

La religión es verdadera cuando se convierte en conciencia, no en poder.”

Miguel Unamuno

Escribo estas líneas con cuidado y con respeto a las personas y sus cosmovisiones, porque sé que trato un tema sensible y puede generar urticaria. No busco generar discordia ni cuestionar la fe de nadie; por el contrario, respeto profundamente a quienes viven su espiritualidad con honestidad y entrega. Sin embargo, creo que es necesario poner sobre la mesa algunas realidades o verdades - para ser màs exactos-  que nos afectan a todos.

En Colombia, para millones de personas, la fe cristiana es un motor, un catalizador de emociones y actitudes. Es el refugio donde trabajadores y profesionales alivian sus cargas en medio de tanta violencia y desigualdad. Hay muchísimas iglesias - catòlicas y cristianas- que realmente siguen el ejemplo de Jesús: acompañan a los que están solos y ayudan a reconstruir almas, barrios enteros, entre muchas otras acciones. Ese trabajo es valioso y hay que reconocerlo. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

Pero aquí surge una pregunta pringamosera que a veces preferimos evitar: ¿qué pasa cuando esa guía espiritual se mezcla con la ambición política o con el manejo opaco del dinero? El argumento de que “la iglesia no se sostiene sola” y por tanto los feligreses deben mantenerla con sus aportes económicos puede ser válido, pero no puede convertirse en excusa para que algunos vivan como “reyes de la fe” a costa de los demás. Ademàs, tampoco las iglesias estàn para descalificar a quienes no comulgan con sus principios financieros, especialmente si estos estàn encaminados para usufructuar de los fieles y seguidores como hacen muchas iglesias cristianas del mundo.

No critico la libertad de cultos, que para eso está la Constitución. Mi señalamiento va hacia las prácticas de ciertos líderes que han convertido su mensaje en un relato cerrado. Son figuras que se refugian en la ignorancia de mayorías crédulas y las conducen sin el discernimiento ni la sindéresis —que en mi concepto son sinónimos de racionalidad—. En esos casos, ya no se busca que la persona reflexione, sino que se levanta una barrera contra quien piensa diferente. Si alguien duda o critica, se le señala como amenaza a la moral. Eso no es espiritualidad; eso es control social.

Asimismo, hablemos de las finanzas, otro punto donde falta claridad. Mientras muchos fieles hacen un esfuerzo enorme para dar su diezmo, se ven líderes con lujos que no coinciden con lo que reportan oficialmente. Casos como el de un pastor en Cartagena —mencionado en investigaciones de VorágineCanal 1— son una alerta. No es solo que manejen mucho dinero mientras declaran lo mínimo, sino que además usan su plataforma para atacar a periodistas, a la comunidad LGBTIQ+ o a partidos políticos contrarios al poder hegemónico que por tantos años ha gobernado la nación, satanizándolos.

No es mentira que las iglesias en nuestro país tienen privilegios, como la exención de impuestos, precisamente para proteger la libertad de culto (artículo 19 de la Constitución). Pero esa libertad no debería ser un cheque en blanco. Al no tener que rendir cuentas como cualquier otra organización, se crean vacíos donde el abuso de poder puede esconderse fácilmente. No solo el abuso, sino el descaro de participar sin control contra quienes no les “comen cuento” de sus creencias. Ojo: no quiero que se entienda que todas las iglesias y congregaciones son tubos de desangre de sus seguidores. Son aquellas que se proclaman líderes incólumes de la espiritualidad las que consagran el valor del dinero, mientras sus fieles les ofrecen cuotas monetarias mes tras mes.

Al final del día, esto no se trata de señalar con el dedo a la fe, sino de abrazar la verdad. En Colombia sabemos que la fe mueve montañas y sana heridas, pero precisamente por ese poder inmenso debe caminar de la mano con la transparencia. No se busca silenciar los púlpitos; se busca que su eco sea siempre un reflejo de justicia y respeto por la vida del otro. Porque cuando el mensaje de Dios toca la política, lo que está en juego es, sencillamente, nuestra dignidad humana.

Fuentes 

 

  1. https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/pastor-miguel-arrazola-genera-controversia-por-sus-criticas-a-simpatizantes-del-gobierno-actual-es-como-ver-una-vaca-aplaudir-al-carnicero-3532398

    1. Vorágine. Miguel Arrázola, el pastor de la iglesia del datafono.

    2. Canal 1. Pastor Arrázola reacciona tras publicación sobre las finanzas de su iglesia.https://canal1.com.co/noticias/pastor-arrazola-amenaza-de-muerte-al-periodista-que-publico-las-cuentas-de-su-iglesia-rios-de-vida

    3. RCN Radio. Denuncian penalmente al pastor Miguel Arrázola por hostigamiento a la comunidad LGBTIQ+. https://noticias.rcnradio.com/colombia/caribe/denuncian-penalmente-al-pastor-miguel-arrazola-hostigamiento-la-comunidad-gay

    4. La Liga Contra el Silencio / Vorágine. Los intocables: empresarios de la fe cristiana en Colombia.https://voragine.co/historias/reportaje/los-intocables-empresarios-de-la-fe-cristiana

    5. Corrupción al Día. Iglesias en Colombia y exenciones tributarias: un debate pendiente.https://corrupcionaldia.com/iglesias-en-colombia-el-escandalo-de-los-billones-exentos-de-impuestos-y-su-vinculo-con-la-corrupcion

    f. https://voragine.co/historias/perfil/miguel-arrazola-el-pastor-de-la-iglesia-del-datafono