FORMAS PATOLÓGICAS DEL AMOR HUMANO: Una lectura desde la teoría del apego
El amor humano es una de las experiencias más deseadas y, paradójicamente, una de las más frágiles. Allí donde el ser humano busca seguridad, reconocimiento y sentido, también puede emerger el sufrimiento, la dependencia y la violencia emocional. No todo vínculo amoroso es sano, aunque se presente bajo el lenguaje del amor. La teoría del apego, desarrollada originalmente por John Bowlby y ampliada por numerosos investigadores posteriores, ofrece una clave comprensiva fundamental para distinguir entre el amor que humaniza y el amor que enferma.
Este artículo propone una reflexión sobre las formas patológicas del amor humano a partir de la teoría del apego, entendiendo dichas patologías no como “falta de amor”, sino como formas distorsionadas de amar, originadas en historias tempranas de vinculación insegura y reactivadas en las relaciones adultas.
1. El apego como matriz del amor adulto
La teoría del apego sostiene que los vínculos tempranos con las figuras significativas —principalmente los cuidadores— configuran modelos operativos internos: esquemas emocionales y relacionales que orientan la manera como una persona se percibe a sí misma, a los otros y al vínculo.
Cuando el apego temprano es suficientemente seguro, el sujeto aprende que:
- es digno de ser amado,
- el otro es confiable,
- la cercanía no implica pérdida de sí mismo.
En cambio, cuando el apego es inseguro o desorganizado, el amor adulto suele quedar atravesado por el miedo, la dependencia, la evitación o la ambivalencia. En estos casos, el amor deja de ser encuentro para convertirse en estrategia de regulación emocional, lo cual constituye el núcleo de muchas formas patológicas del amar.
2. El amor ansioso: cuando amar es no perder
Una de las formas patológicas más frecuentes del amor humano se vincula con el apego ansioso. En este patrón, el amor está dominado por el temor constante al abandono y la necesidad excesiva de confirmación afectiva.
Quien ama desde el apego ansioso suele:
- confundir amor con fusión,
- experimentar celos intensos,
- vivir en hipervigilancia emocional,
- interpretar cualquier distancia como rechazo.
El otro no es amado en su alteridad, sino convertido en fuente de seguridad emocional. De este modo, el amor se transforma en dependencia afectiva. No se ama para compartir la vida, sino para calmar la angustia interna. La relación se vuelve asimétrica: uno persigue, el otro huye; uno demanda, el otro se siente asfixiado.
Esta forma patológica del amor no nace de un “exceso de amor”, sino de una carencia estructural de seguridad afectiva.
3. El amor evitativo: cuando amar es no necesitar
En el extremo opuesto se encuentra el amor configurado desde el apego evitativo, otra forma patológica profundamente normalizada en la cultura contemporánea. Aquí, el sujeto ha aprendido que la cercanía emocional es riesgosa y que depender de otro implica vulnerabilidad.
Quien ama desde este patrón suele:
- minimizar sus necesidades afectivas,
- huir de la intimidad profunda,
- privilegiar la autosuficiencia,
- intelectualizar o desvalorizar el vínculo.
El amor evitativo se presenta muchas veces como madurez o independencia, pero en el fondo es una defensa frente al miedo a ser herido. El otro es mantenido a una distancia segura: lo suficientemente cerca para no estar solo, pero lo suficientemente lejos para no implicarse.
Esta forma de amor es patológica porque niega la dimensión relacional del ser humano, reduciendo el vínculo a funcionalidad, conveniencia o control emocional.
4. El amor ambivalente: cuando amar es oscilar
En algunos vínculos, el amor adopta una forma ambivalente, marcada por oscilaciones intensas entre cercanía y rechazo. Este patrón suele asociarse a historias tempranas donde la figura de apego fue impredecible: a veces disponible, a veces ausente.
El amor ambivalente se expresa en:
- relaciones intensas y conflictivas,
- ciclos de ruptura y reconciliación,
- idealización y desvalorización del otro,
- dificultad para sostener la estabilidad afectiva.
Aquí, el amor se vive como tormenta emocional. El vínculo no ofrece descanso ni seguridad, sino activación constante. El otro es simultáneamente deseado y temido. Esta forma patológica del amor suele confundirse con pasión, cuando en realidad es desequilibrio vincular.
5. El amor desorganizado: cuando amar reactiva el trauma
La forma más grave de patología del amor se relaciona con el apego desorganizado, generalmente asociado a experiencias tempranas de trauma, negligencia grave o violencia. En estos casos, el amor se convierte en un escenario donde se reactiva el conflicto fundamental: el otro es simultáneamente fuente de deseo y de amenaza.
Este tipo de amor puede manifestarse en:
- relaciones violentas o abusivas,
- vínculos marcados por el miedo,
- dificultad para distinguir amor de daño,
- repetición de patrones destructivos.
Aquí, el amor pierde su función humanizadora y se transforma en reescenificación del trauma. El sujeto no elige libremente amar, sino que repite compulsivamente lo conocido, aun cuando sea doloroso.
6. Amor patológico y cultura contemporánea
Muchas de estas formas patológicas del amor no solo se toleran, sino que se romantizan culturalmente. El cine, la música y las redes sociales exaltan la fusión, los celos, la dependencia o la frialdad emocional como signos de amor verdadero.
Desde la teoría del apego, es posible afirmar que gran parte del sufrimiento amoroso contemporáneo no proviene del amor en sí, sino de apegos no elaborados que buscan resolverse en la pareja lo que no pudo resolverse en la historia temprana.
7. Hacia un amor con apego seguro
La teoría del apego no se limita a clasificar patologías; ofrece también una vía de esperanza. El apego no es un destino inmutable. A través de vínculos reparadores, procesos terapéuticos y experiencias de amor suficientemente seguras, es posible transitar hacia formas más sanas de amar.
El amor con apego seguro se caracteriza por:
- capacidad de intimidad sin fusión,
- autonomía sin aislamiento,
- confianza sin control,
- conflicto sin amenaza de ruptura.
Este amor no elimina el miedo ni la fragilidad humana, pero los integra en un vínculo donde el otro no es usado, poseído ni evitado, sino reconocido como otro legítimo.
Conclusión
Las formas patológicas del amor humano no deben ser entendidas como fallas morales, sino como estrategias vinculares aprendidas en contextos de inseguridad afectiva. La teoría del apego permite desmitificar el amor romántico y ofrecer una lectura más compasiva, realista y terapéutica del sufrimiento amoroso.
Sanar el amor no implica dejar de amar, sino aprender a amar de otra manera: desde la seguridad, la libertad y el reconocimiento mutuo. Allí donde el apego se vuelve seguro, el amor deja de ser un campo de batalla y puede convertirse, finalmente, en lugar de encuentro.
TEST DE ESTILO DE APEGO EN RELACIONES SIGNIFICATIVAS (TEARS)
A continuación les presento un TEST DE APEGO, claro y aplicable, con introducción, instrucciones, ítems, rúbrica de corrección, tabulación e interpretación clínica–formativa. Está pensado para jóvenes y adultos, útil en contextos clínicos, educativos, pastorales o de orientación personal (no diagnóstico).
1. Introducción
Las relaciones humanas no solo dependen del amor o la buena intención, sino también de cómo aprendimos a vincularnos emocionalmente desde nuestras primeras experiencias de cuidado.
La teoría del apego explica que estas experiencias tempranas configuran patrones relativamente estables que influyen en la manera como amamos, confiamos, dependemos, nos distanciamos o manejamos el conflicto en la vida adulta.
Este test tiene como finalidad identificar tu estilo predominante de apego en relaciones significativas (pareja, vínculos afectivos cercanos), con el fin de promover autoconocimiento, crecimiento personal y vínculos más sanos.
- Este instrumento no es diagnóstico clínico. Sus resultados deben leerse como orientativos y reflexivos, no como etiquetas fijas.
2. Instrucciones
Lee atentamente cada afirmación y marca la opción que mejor describa cómo te sientes o actúas habitualmente en tus relaciones importantes.
Utiliza la siguiente escala:
1 = Totalmente en desacuerdo
2 = En desacuerdo
3 = Ni de acuerdo ni en desacuerdo
4 = De acuerdo
5 = Totalmente de acuerdo
Responde con honestidad. No hay respuestas correctas o incorrectas.
3. Ítems del test
Ítems 1–6 → Apego Seguro (AS)
- Me siento cómodo/a dando y recibiendo afecto.
- Puedo depender de otros sin sentirme débil.
- Cuando hay conflictos, confío en que pueden resolverse dialogando.
- Me siento digno/a de ser amado/a.
- Disfruto la cercanía sin sentir que pierdo mi independencia.
- Confío en que las personas importantes estarán cuando las necesite.
Ítems 7–12 → Apego Ansioso (AA)
- Me preocupa que las personas que amo me abandonen.
- Necesito constantes muestras de cariño para sentirme seguro/a.
- Me angustio cuando siento distancia emocional.
- Suelo pensar que amo más que la otra persona.
- Me cuesta estar tranquilo/a si no tengo noticias del otro.
- Tiendo a idealizar mucho a mis parejas.
Ítems 13–18 → Apego Evitativo (AE)
- Prefiero no depender emocionalmente de nadie.
- Me incomoda hablar de mis sentimientos profundos.
- Cuando una relación se vuelve muy cercana, siento necesidad de alejarme.
- Valoro mucho mi autonomía y me molesta sentirme necesitado/a.
- Suelo minimizar mis necesidades afectivas.
- Me siento más cómodo/a cuando no hay demasiada intimidad.
Ítems 19–24 → Apego Desorganizado (AD)
- A veces deseo cercanía y al mismo tiempo quiero huir.
- Mis relaciones suelen ser intensas y caóticas.
- Me cuesta confiar incluso cuando quiero hacerlo.
- He vivido relaciones donde el amor se mezcla con miedo o dolor.
- No siempre entiendo mis reacciones emocionales en las relaciones.
- Siento que mis vínculos se repiten aunque me hagan daño.
4. Rúbrica de corrección
Paso 1: Suma de puntajes por estilo
- Apego Seguro (AS): Ítems 1–6 → Puntaje mínimo 6 / máximo 30
- Apego Ansioso (AA): Ítems 7–12 → Puntaje mínimo 6 / máximo 30
- Apego Evitativo (AE): Ítems 13–18 → Puntaje mínimo 6 / máximo 30
- Apego Desorganizado (AD): Ítems 19–24 → Puntaje mínimo 6 / máximo 30
Paso 2: Identificación del estilo predominante
El estilo con mayor puntaje indica el apego predominante actual.
Puntajes cercanos entre dos estilos indican apego mixto.
5. Tabulación e interpretación
- Apego Seguro (AS)
- 24–30: Apego seguro consolidado
- 18–23: Apego mayormente seguro
- ≤17: Seguridad vincular frágil
Indica capacidad de amar con confianza, autonomía y compromiso.
- Apego Ansioso (AA)
- 24–30: Apego ansioso alto
- 18–23: Tendencia ansiosa
- ≤17: Ansiedad vincular baja
Indica miedo al abandono y dependencia emocional.
- Apego Evitativo (AE)
- 24–30: Apego evitativo alto
- 18–23: Tendencia evitativa
- ≤17: Evitación baja
Indica dificultad con la intimidad y sobrevaloración de la autosuficiencia.
- Apego Desorganizado (AD)
- 24–30: Apego desorganizado alto
- 18–23: Riesgo desorganizado
- ≤17: Desorganización baja
Indica ambivalencia intensa, posible historia de trauma relacional.
6. Lectura integradora (clave formativa)
- El apego no es una condena, sino una historia que puede reescribirse.
- Ningún estilo define tu valor como persona.
- El objetivo no es “tener apego seguro perfecto”, sino avanzar hacia vínculos más conscientes y sanos.
El apego seguro no significa ausencia de miedo, sino capacidad de amar sin perderse ni huir.
Referencias
Bowlby, J. (1969). Attachment and loss: Vol. 1. Attachment. Basic Books.
Bowlby, J. (1973). Attachment and loss: Vol. 2. Separation: Anxiety and anger. Basic Books.
Bowlby, J. (1980). Attachment and loss: Vol. 3. Loss: Sadness and depression. Basic Books.
Cassidy, J., & Shaver, P. R. (Eds.). (2016). Handbook of attachment: Theory, research, and clinical applications (3rd ed.). Guilford Press.
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Mikulincer, M., & Shaver, P. R. (2007). Attachment in adulthood: Structure, dynamics, and change. Guilford Press.
Mikulincer, M., & Shaver, P. R. (2016). Attachment in adulthood: Structure, dynamics, and change (2nd ed.). Guilford Press.
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Johnson, S. M. (2019). Attachment theory in practice: Emotionally focused therapy (EFT) with individuals, couples, and families. Guilford Press.
Riso, W. (2012). Amar o depender. Norma.