Dios observa la destrucción de la naturaleza por ambición y dinero y dice: “No todo vale”


Dios observa la destrucción de la naturaleza por ambición y dinero y dice: “No todo vale”

Por René Arrieta Pérez.

Muchos sectores de la sociedad, en distintos ámbitos: proyectos inmobiliarios, industria maderera, ganadería extensiva, minería, fracking, entre otros, por el interés del dinero, aumento de rentabilidad y diversos intereses le infligen un daño criminal a la naturaleza, que llevará al planeta a una condición agónica y de grandes desequilibrios, sin que esa acción irracional prevea los efectos devastadores para todos. 

Dios, con profundo pesar observa, y exclama: “No todo vale”, y me ordena comunicar su sentimiento de pesar por tanta destrucción, y, a la vez, precisa que estamos generando las más terribles consecuencias que la naturaleza afectada manifestará como respuesta. Por lo que tendremos un inusitado aumento de actividad sísmica, erupciones volcánicas, incendios forestales, aumento en la fuerza destructiva de huracanes, de la temperatura global, desertización, escasez de recursos hídricos, entre muchas otras reacciones.

Las leyes que gobiernan la naturaleza y al universo se mueven. Y el fin de los tiempos será para el hombre sucesión de momentos punitivos de sus acciones. Y entonces, asustados y con miedo, en medio de tragedias y desastres, todos clamarán a Dios, después de haber atentado contra su creación y no serán atendidos.

Crecimiento de enfermedades y epidemias por comportamiento zoonótico

Por la alteración de los ecosistemas, la deforestación y los cambios climáticos la sociedad vivirá un azote de enfermades y epidemias, puesto que habrá más interacción entre animales y el ser humano, y, por lo tanto, nuevos patógenos, virus, parásitos, hongos y bacterias serán agentes de infecciones y contaminación. Es decir, los animales fuera de su hábitat –y sitos en el nuestro– transmitirán más enfermedades a las personas, ya sea por contacto con fluidos de animales infectados, o a través de arañazos, mordeduras, picaduras de insectos, u otras formas.

Hechos que conducen al desastre

En Colombia, en el continente americano y en el mundo, constantemente, y día a día, suceden hechos acometidos por redes criminales que dañan selvas, bosques tropicales, santuarios ecológicos, Parques Nacionales, en donde existe una rica variedad de especies.  De igual manera, y ocasionalmente, se acomete el terrorismo ambiental que constituyen los atentados contra oleoductos, lo cual causa graves afectaciones al ecosistema. 

Últimamente, se deforestaron en la Amazonía (88.000 hectáreas) y hubo despojo de tierras estatales en áreas protegidas en  los Parques Nacionales Tingua y la Macarena. (Bogotá, mayo de 2025, Procuraduría General de la Nación)

En Barranquilla, la Ciénaga de Mallorquín está amenazada por un proyecto urbanístico y se prevé daño de flora y fauna, contaminación del agua, afectación al equilibrio medioambiental. (Bogotá, diciembre de 2024, Procuraduría General de la Nación)

En Vichada, municipio de Cumaribo se perpetraron delitos ambientales en área protegida del Parque Nacional El Tuparro. (Fuerza Aeroespacial Colombiana, junio de 2026)

En la ciudad de Cali, corregimiento de La Buitrera, hay proyectos privados e invasiones ilícitas y minería ilegal que atentan contra los ríos Lili y Meléndez. (Caracol, junio, 2026)

Muchas veces ocurren  situaciones como la de Mapiripán, en 2008, en la que el alcalde en ejercicio le dio apariencia de legalidad a tierras despojadas al Estado, y se efectuó la venta de esas tierras a políticos, evento en el que se infligió daños a territorios de selva virgen.

Asimismo, debe cuidarse la rica biodiversidad y la impresionante riqueza en recursos hídricos de Colombia, pues no es lo mismo el fracking en terrenos desérticos en Arizona que en territorio colombiano, frágil y vulnerable por la condición de naturaleza biodiversa.

Por otro lado, en República Dominicana deforestaron 300 árboles para construir infraestructura deportiva, e igualmente en Costa Rica y Nicaragua hubo tala masiva de árboles.

En Brasil, los pueblos indígenas yanomami son invadidos en sus territorios y sufren ataques armados para intimidarlos, desplazarlos y apropiarse de sus tierras ricas en oro. Los líderes indígenas de los pueblos guajarara han sido asesinados por madereros ilegales, igualmente el periodista Dom Phillips y el indigenista Bruno Pereira.

Entre tanto, los daños ecológicos en el mundo son propiciados por el cambio climático, sobreexplotación de recursos, contaminación y deforestación.

Según los datos de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, avalada por la ONU, El 75% de la superficie terrestre se ha alterado significativamente, el 85% de los humedales se han perdido, el 66% de los entornos marinos están impactados negativamente por la actividad humana, y todas estas alteraciones son causadas por la expansión agrícola y ganaderas.

En efecto, veremos desaparecer especies de flora y fauna que se encuentran en peligro de extinción, cuantificadas en cientos de miles o millón. Se disparará el aumento de las temperaturas globales generado por emisiones de gases de efecto invernadero, lo que conduce a fenómenos meteorológicos extremos, deshielo de casquetes polares y sequías prolongadas.

Padeceremos la contaminación de océanos, con exceso de plásticos, dado que los vertidos industriales convierten a muchos mares en inmensos vertederos, con saldos de pérdida de la población de peces marinos ya sobreexplotados y agotados.

Así también se perderá la riqueza en biodiversidad y destrucción de ecosistemas. Y se reducirán las especies que generan ciclos naturales como la polinización.

La deforestación de selvas y bosques tropicales destruirá sumideros de carbono vitales para el planeta.

Conforme a datos presentados en el marco del Foro Económico Mundial, las principales amenazas para el mundo que serán crisis ambientales, son:

–Pérdida de naturaleza (69% de descenso de especies animales), especies monitoreadas entre 1970 y 2018.

–En Latinoamérica, mayor declive de abundancia poblacional media (94%). Mayor descenso en poblaciones de agua dulce a nivel mundial (83%).

–Fenómenos climáticos extremos.

–Cambios críticos en los sistemas de la Tierra.

–Pérdida de biodiversidad.

–Colapso de ecosistemas, y escasez de recursos naturales.

–Contaminación.

Declaración de testigos y juicio en el ámbito jurídico del fin de los tiempos

La naturaleza con sus acciones reactivas por agresiones a su cuerpo proferirá sentencias en juicios sucesivos en el devenir de estos próximos años.

En el mundo ha habido testigos y los hay de agresiones del ser humano a la naturaleza, incluso, sociedades enteras lo son. Entre ellos, una persona muy espiritual, un científico amante del prodigio de la naturaleza, la cual ha estragado el ser humano a través de los años. Se trata de Sir David Attenborough, quien afirma ser testigo directo de la transformación y deterioro del planeta, en su testimonio “Una vida en nuestro planeta”, dice: <<He visto el retroceso del mundo natural y la pérdida de la biodiversidad global>>. 

Hace años pude oírlo y atender su testimonio con lágrimas en mis ojos cuando manifestaba: <<El mundo es una maravilla única y espectacular, pero nuestro estilo de vida está provocando su declive. Los humanos hemos infestado al mundo. Este documental es mi declaración y mi visión del futuro. La historia de cómo cometimos nuestro mayor error… Nuestro planeta se encamina al desastre… Podríamos aprender a trabajar con la naturaleza en vez de ir en su contra>>.

Y por mucho esfuerzo que se haga en trabajar con ella ya es muy tarde para recuperarla. El tiempo se acaba. Ya es tarde para el hombre.

Y yo, Ramiac, soy un testigo en medio de los hombres ante Dios, un testigo del fin de los tiempos, quien declara el daño que la humanidad infiere a la obra del Creador. Recuerdo a los lectores que un testigo es una figura procesal clave. Mi relato de percepción y conocimiento de la gravedad de los hechos, de una verdad desnuda y doliente en el reino espiritual, pero soslayada y sin importancia en la realidad de este mundo, es imprescindible para la realización de los ya referenciados juicios sucesivos de la naturaleza.

Mi labor y deber es comparecer en la escena pública para declarar de forma objetiva a través de mis artículos, y relatar el crimen de los hombres contra la naturaleza o contra su prójimo cada vez que Dios me interpele.

Cada declaración, cada artículo advierte el porqué de las cosas, porque siempre hay un motivo oculto o de carácter espiritual, que trasciende las razones objetivas o científicas del proceder de la naturaleza.

En un artículo pasado expliqué el daño que los seres humanos le han causado al planeta como ser viviente. Es importante su lectura o relectura después que usted termine de leer este artículo. Están muy relacionados. Vínculo del artículo.

[https://blogs.eluniversal.com.co/parmenidea/los-minerales-una-riqueza-del-planeta-y-de-dios-explotada-y-saqueada-por-los-hombres]

Rapacidad y voracidad de superpotencias sobre los recursos naturales de las naciones del orbe 

En el artículo “Significado teosófico de las alineaciones planetarias”, publicado en este blog [23- 01 -2025] expuse que Donald Trump representa el dispositivo encargado de direccionar la energía de maldad que ha venido liberando la humanidad, que toda esa energía de maldad que convierte en un boomerang y se vuelve contra la Tierra, y concluía: <<y está tomando fuerza, y en marzo ya debe sentirse su sonido atronador>>.

En ese mismo artículo enunciaba que Dios, en acto protocolario, lo instó a reunirse conmigo (él, –dispositivo energético dinamizador del fin de los tiempos– y yo, testigo del fin de los tiempos). 

En esta nueva revelación funjo de testigo de muchas reuniones que tendrá con otros mandatarios -claro, mi presencia será energética espiritual –enteramente invisibilizada– en donde tendré acceso a mucha información reservada.

Revelación: 2 de junio de 2026

En una primera escena estoy cerca de un historiador, en tierra; luego, me veo en el avión presidencial de Trump. En cabina también está un historiador, distinto al que vi en tierra (la identidad de estos dos historiadores me la reservo). También están en el avión los asesores del presidente y otros mandatarios.

Percibo en la apreciación de los historiadores que consideran a Trump un determinador de la realidad y del destino actual de la historia de la humanidad y su sistema geopolítico. Les interesa la importancia del personaje, y su relación con lugares y regiones y el momento en el que acontece; o sea, el registro histórico del poder en un lugar específico.

Trump sabe que estoy ahí, que lo escucho y lo observo. Por un instante centra su atención en mi presencia energética y me saluda afectuosamente con un leve movimiento de cabeza de arriba abajo. No dice absolutamente nada y es muy deferente conmigo. Nadie más me ve.

Volamos e hicimos un amplio recorrido, luego aterrizamos en un país un país representativo de cualquier país. Me percaté de que para él es insignificante quien lo acompaña o con quien se interrelaciona, sea amigo o no, aliado o no aliado. En este caso eran unos mandatarios aliados. Lo que a Trump le interesa es la disposición de los recursos naturales de los países con los que se relaciona, y el regocijo de tenerlos. Y hacerse con ellos a partir de negocios leoninos. Le interesa eso, nada más.

Pude apreciar, del mismo modo, en los otros jefes de Estado su falta de disposición de hablar del tema de recursos naturales y su sentimiento de querer ocultarle cualquier dato e información significativa acerca de la riqueza de esos recursos para no llamar la atención de su voracidad.

El haber estado en ese avión es algo así como cuando invitan a un periodista para que observe ese mundo de relaciones y las describa en un relato o reportaje.

Percibo en el ser de Trump que tiene un alto nivel de conciencia y sabe que alguien muy cercano a Dios lo monitorea, y es conocedor y consciente, además, que cuando Dios le encomendó ese papel en estos tiempos del fin, le solicitó que viniera donde mí y entregara sus credenciales, tal como lo hace un embajador ante el gobierno de un país al que ha sido designado. Ya esta revelación la narré anteriormente.

De otro lado, cuando los analistas políticos observan tanta arrogancia en Trump, desmesura en sus alocuciones, actos administrativos y otras decisiones, se preguntan por el tenor mismo de tales despropósitos, qué pasa por su cabeza, y realmente qué piensa. ¡Sépanlo!, sabe lo que hace y qué representa en este tiempo, que su papel es desestabilizar el mundo y su nación misma. Su gobierno es el introito al caos, a situaciones que no se podrán revertir. Trump también suma un gran aporte a la cifra del manejo insostenible y explotación de los recursos naturales del planeta. 

No solo Estados Unidos tiene avidez de la explotación de los recursos naturales de países pobres y en vía de desarrollo de forma rampante; asimismo, lo hacen otras potencias.

Que la paz sea con todos ustedes, y que en el poco tiempo que queda ojalá el hombre se reconcilie con la creación de Dios y aprenda a amarla y respetarla. Ya es tarde para el hombre.

Crédito imagen: generada por IA.

Nota de advertencia

Todos los artículos en el que Dios Padre envíe mensajes a la humanidad a través de su ungido tendrán esta advertencia, y el costo personal y familiar puede ser muy alto:

Quien no esté en capacidad de ver en el mundo espiritual y de comprobar o no lo que decimos, mejor que permanezca en silencio, reflexione y le deje todo juicio al tiempo, que no haga ningún comentario en contra, no sea que por hacerle pulso al mensaje de Dios sea blanco de su ira. Toda persona que ataque la palabra de Dios en boca de su ungido, uno de los dos testigos del apocalipsis, se vincula a que la severidad de la ley divina lo castigue con tragedia y muerte, y con juicio sumario lo hagan descender a las mazmorras del Infierno. De forma idéntica a como cuando la autoridad policial captura a un delincuente, a un infractor de la ley, que los lectores consideren la debida advertencia, que reza: “Todo lo que usted diga podrá ser usado en su contra”. La ley se cumplirá de forma implacable. Ya llegó el momento, en consideración de la jerarquía celestial, que no se puede dejar pasar ningún tipo de faltas, y mucho menos afrentas e insultos al ejercicio de la autoridad de Dios y de su plenipotenciario aquí en la Tierra, en este periodo del fin de los tiempos.